1938. Un ovni en el frente de Guadalajara


Vicente Juan Ballester-Olmos pubilcó en 1978 el libro OVNIS: el fenómeno aterrizaje, donde recopilaba docenas de avistamientos en la Península Ibérica.
Uno de ellos fue investigado por su amigo e investigador Oscar Rey Brea. Ocurrió en el frente de Guadalajara, el 25 de julio de 1938, en plena Guerra Civil. En algunas webs que hacen referencia a ese caso, se menciona que el suceso ocurrió en el pinar de los muertos. El día coincidió con el inicio de la ofensiva de las tropas republicanas en la Batalla del Ebro.
Los testigos fueron un militar, entonces con el rango de teniente, y su asistente. Estando en una vaguada, a eso de la medianoche, se vieron deslumbrados por una potente luz blanca, que se apagó cuando intentaron alejarse de ella. Se trataba de un objeto oscuro, con forma de lenteja, a unos 60 metros de distancia. Calculan que tendría unos 10 metros de diámetro, y unos 5 metros de altura, y flotando en el aire a unos 2 metros de altura. Se asemejaba a dos platos unidos por su parte convexa y separados por una línea de tonalidad más oscura.
De la parte central, comenzó a descender hasta el suelo una columna con una plataforma en su extremo, de la que apreciaban ver dos formas moviéndose. De lo que parecía era el brazo de una de ellas, se empezó a elevar proyentando una luz azulada, iluminando con un círculo el suelo, y que al enfocarles les causó una sensación de frío.
La luz se apagó poco después, la columna con la plataforma comenzó a izarse, y la parte más oscura que unía los dos platos empezó a despedir una especie de chispas de varios colores, pareciendo que la parte superior e inferior estaban girando en sentidos opuestos. Al momento, una intensa luz blanca envolvió al objeto, que ascendió al cielo a gran velocidad hasta perderse de vista.



Datos de interés

Investigador Oscar Rey

Links

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